miércoles, 14 de octubre de 2009

Visión de otoño

1

 

Y volvió el momento en que coincidieron.

En que conectaron como un candado a su llave.

Como un beso a su boca.

 

Olvidaron las razones que tenían para no fascinarse,

para defenderse la una del otro y viceversa.

Recordaron las caricias frescas,

presentidas tantas veces que se sacudieron las soledades, los miedos.

Y  se confundieron como un mismo territorio para pasearse la ternura.

 

Entonces fueron perfectos. Ese fue el descubrimiento.

Se amaron y fueron perfectos.

Sólo eso.

 

 

2

 

Ahora qué le diré a mis pretextos

cuando sepan que se me acabaron las excusas.

Cuando sepan que mi deseo de estar en ti

es sólo comparable con tus ganas de tenerme

y tenderme a punta de metáforas

y  besos.

 

 

3

 

No más a prioris

 

A veces los presentimientos

vienen tan provisionales

que la impaciencia no alcanza

       a madurarse

cuando ya

se ha transformado

                 en gozo

 

Y como las dudas no

han aprendido a  vaticinar

tuve que cerrar los ojos

para enterarme que eras

                                    tú

la que abofeteaba mis insomnios

 

Mañana será una mañana sin presagios

 

Tendré que admitir que has

acabado con todas mis objeciones    y

aprenderé a imaginarte

también

                 a

                          posteriori

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